Se trata de una soberbia mansión noble del Setecientos, sabiamente restaurada
-las obras terminaron en 2003- para devolverle todo el esplendor de antaño. Se
puso especial atención en la conservación de las estructuras originales y en la
selección de muebles y decoraciones: esto confiere al edificio una personalidad
y un atractivo únicos. En los grandes salones, suntuosos frescos y muebles antiguos
de gran valor evocan atmósferas de riqueza y magnificencia. La estructura se completa
con un solario, un centro de fitness y un amplio garaje.